Sinalo Dossier

Martha Tamayo y Jesús Valdez / PRI centralista

Por: CARLOS VELAZQUEZ

 

El escritor y periodista Juan Villoro, uno de los más prestigiados de habla hispana, en sus juicios sobre el periodismo dice que "los periodistas no se pueden dar el lujo de ser oscuros ni confusos... y que no deben posponer la posibilidad a los lectores de que comprendan los escritos después de 40 años".

 

Viene a colación la referencia porque ahora que ya se sabe públicamente que Martha Tamayo Morales será dirigente del PRI en Sinaloa y que Jesús Valdez será secretario general, los comentarios de algunos escribientes en periódicos se han desbordado en elogios y zalamerías; pocos cuestionan la forma en que llegarán ambos políticos a la dirigencia priista.

 


Casi todos esos escribientes periodísticos mencionaban hasta hace tres días que la diputada Rosa Elena Millán Bueno tenía las más adelantadas posibilidades de relevar a Jesús Enrique Hernández Chávez en el PRI.

 

Un día sí y otro también aparecían comentarios lisonjeros para Rosa Elena, tan sólo porque Chuquiqui había declarado que una mujer podría presidir el PRI en Sinaloa.

 

Una cascada de comentarios insustanciales, pueriles y anodinos aparecían en las columnas periodísticas y comentarios virtuales que dislocaban el ánimo de los pretensos a dirigir el tricolor sinaloense.

 

Unos especulaban con que el próximo presidente del PRI debería ser factor de unidad, otros mencionaban que debería contar la trayectoria, otros más se referían a la formación e integración de determinado grupo político, pero muy pocos analizaban la necesidad de proponer a un dirigente que preparase el camino a las candidaturas del 2015 para diputados federales y por supuesto abrir brecha para el 2016 para la sucesión gubernamental.

 

Algunos coinciden en que las decisiones se toman del centro de la república, a través del presidente Enrique Peña Nieto y sus más cercanos colaboradores, incluyendo el CEN del PRI.


Y eso es precisamente el meollo del asunto del que se olvidan aquellos escribientes que alentaban la idea de que Rosa Elena Millán dirigiera el PRI.


Se les olvida que el PRI siempre será el PRI y que las decisiones nunca las ha tomado la base partidista, siempre son decisiones centrales de la cúpula.

 

Así es que de qué les extraña que primero suelten los nombres y luego la convocatoria si así ha sido siempre. Por eso, cuando alguien se brinca las trancas o se les sale del huacal, el PRI pierde elecciones.

 

Rosa Elena fue promovida en las columnas políticas locales y ella se lo creyó, hubo uno que le dedicó hasta 9 comentarios lisonjeros en un mes, como lo ha hecho con otros políticos que cada elección buscan hueso y no lo obtienen.

 

Pero desde la misma campaña presidencial de Enrique Peña Nieto era evidente que a los puestos directivos, tanto del PRI como del gobierno federal llegarían únicamente los del grupo Chorilorio-Pachuqueño (ese formado por los estados de México-Hidalgo y Sinaloa).


Por eso, la decisión se toma a favor de Martha Tamayo y Jesús Valdez, porque es decreto centralista.

 

Ya en otra ocasión les diremos cómo se resolverán las candidaturas a diputados federales y cinco gubernaturas en el 2015.

 

Todo a su debido tiempo para no ser oscuros ni confusos, como dice Juan Villoro, a quien por cierto felicitamos por el homenaje que recibirá en la Feria Internacional del Libro en Guadalajara, el próximo 2 de diciembre.

 

FECHA DE PUBLICACION 19 DE NOVIEMBRE DEL 2013