Sinalo Dossier

Culiacán, ¿capital del Progreso?

POR: Carlos Velázquez Martínez

Este fin de semana rendirá su informe de actividades, el presidente municipal de Culiacán, Aarón Rivas Loaiza y seguramente destacará las obras de vialidad que se han construido para mejorar el desarrollo urbano de la capital sinaloense.


El crecimiento poblacional de llamada la Capital del Progreso obliga a construir pasos deprimidos, puentes peatonales, puentes bimodales, grandes avenidas o bulevares para mejorar la comunicación entre los nuevos fraccionamientos y el centro urbano de la ciudad.


Y es que según el último censo nacional de población, el municipio de Culiacán tiene más de 850 mil habitantes, pero convergen casi un millón de habitantes por aquellos que llegan de otros municipios a trabajar o realizar actividades económicas en la capital y eso provoca que en Culiacán se concentre más del 30 por ciento de la población total de Sinaloa.


La ciudad ha crecido aceleradamente no sólo en población, sino en infraestructura urbana, desde 1990 cuando se creó el Desarrollo Urbano Tres Ríos.


El presidente municipal Rivas Loaiza se ha destacado en los últimos meses por promover obras urbanas que mejoren la vialidad de Culiacán. Pero, consideramos que en el renglón de Tránsito, de Vialidad y Transportes queda mucho a deber, pues en materia de ingeniería de tránsito hay problemas generados, no sólo por la falta de atención de los gobiernos estatal y municipal sino por la irresponsabilidad y arbitrariedad de conductores, choferes y automovilistas, aunados a la corrupción de los agentes de Tránsito y Transportes.


En Culiacán, circulan diariamente unos 400 mil vehículos, cifra que representa un crecimiento promedio de 20 mil autos por año. Esto, sin tomar en cuenta los miles de vehículos irregulares traídos de Estados Unidos, unos que circulan por toda la ciudad y otros que son estacionados en los alrededores de las tiendas de autoservicio y plazas comerciales.


Se calcula que hay aproximadamente 2.26 personas por automóvil en Culiacán, cuando el promedio deseable de una ciudad urbana es de 5 a 7 personas por automóvil.


Este excedente vehicular provoca caos vial, sin que las autoridades de Vialidad y de Tránsito hagan algo por evitarlo. Ustedes vean los cientos de automóviles extranjeros ofertándose todo el día en los alrededores de las tiendas Wal-Mart, Sams, Home Depot, City Club, Soriana y hasta de las plazas Ley.


Lo más anárquico de esta situación es que las personas que venden esos carros, no sólo no pagan impuestos, sino que ni siquiera pagan un permiso municipal como lo hacen los taqueros, marisqueros o cualquier vendedor ambulante.


Y lo más aberrante es que el excedente de vehículos genera trasgresiones de la ley, o sea que provoca delincuencia porque esos vehículos son utilizados, para asaltar, robar y hasta cometer secuestros y homicidios.


Casi nos atrevemos a decir que Culiacán es una de las ciudades con una población automovilística más arbitraria del país. Aquí todos se pasan los altos del semáforo, se estacionan en triple fila, obstruyen la zona destinada a minusválidos, circulan a exceso de velocidad, con vehículos sin placas y vidrios oscuros, y muchos menores de edad manejando.


En fin, que se agradece que el presidente municipal realice obras modernas de vialidad, pero más se agradecería si las autoridades hicieran cumplir el Reglamento de Tránsito y Transportes.

 

FECHA DE PUBLICACION 12 DE DICIEMBRE DE 2013