Sinalo Dossier

Difícil y ardua tarea tiene Sergio Torres en civilidad

POR CARLOS VELÁZQUEZ MARTÍNEZ


Difícil, pero no imposible tarea, tiene el presidente municipal Sergio Torres Félix, con esa promesa de llevar a cabo en Culiacán una política de orden y respeto en la ciudad.


El nuevo alcalde anunció en su toma de protesta que emprenderá una campaña permanente de buen comportamiento cívico en Culiacán, mediante la difusión amplia y aplicación estricta del Bando de Policía y el Reglamento de Tránsito.


Y ha dicho que la participación ciudadana será importante para su programa de gobierno. Considero que será determinante la ciudadanía para el comportamiento cívico.


Y es que, sin ser pesimistas, podemos asegurar que la mayoría de los culiacanenses son intransigentes y fanáticos de las violaciones al Bando de Policía y al Reglamento de Tránsito.


Ya lo habíamos comentado en días anteriores, que en Culiacán hay un desorden y caos vial por la actitud de los conductores, automovilistas y choferes que se estacionan donde se les pega la gana, que se estacionan en doble y triple fila en lugares prohibidos, que circulan en sentido contrario en calles no autorizadas, que manejan a exceso de velocidad, pasándose la señal de alto de los semáforos. No respetan los espacios para las personas con capacidades diferentes. Y sobre todo manejan con celular en mano y sin el cinturón de seguridad.


Y los fines de semana, no hay colonia en donde no se cierre alguna calle, ya sea para celebrar una fiesta de piñata, de un cumpleaños o simplemente bloquean la calle jóvenes que se reúnen a tomar en plena vía pública, sin que ninguna patrulla se aparezca para liberar el tránsito vehicular.


Lo más funesto es que el operativo del alcoholímetro funciona de manera desigual, pues no se aplica parejo para todos aquellos que manejan alcoholizados los fines de semana.


Y de los arrancones en plena vía pública, ni se diga, es cosa de recorrer las colonias Las Quintas, La Campiña o estacionamientos de tiendas de autoservicio para observar a los júnior jugando carreras con sus automóviles.


Ese comportamiento cívico, será difícil de erradicar, pues aunque los policías o agentes de tránsito quisieran aplicar el reglamento, los padres de familia de los junior y pirruris que abundan en Culiacán ponen el grito en el cielo cuando sancionan a sus hijitos.


Torres Félix dio un dato alarmante, que Culiacán es uno de los municipios con más accidentes viales en el país, con el mayor número de muerte de adolescentes por accidentes de tránsito.


En la capital circulan más de 400 mil vehículos y el crecimiento es de 20 mil vehículos por año, por lo que en pocos años más el tránsito vehicular será un verdadero caos. Y si a ello, le sumamos las violaciones al Reglamento de Tránsito, no sé hasta dónde vayamos a llegar.


Ojalá que la buena intención del presidente Sergio Torres Félix contagie a policías, agentes de tránsito y autoridades pero sobre todo a la sociedad en general, porque al final de cuentas es la que se beneficia con estos propósitos de orden y respeto en Culiacán.